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México, 29 de octubre.- Por lo menos, durante 100 años, de mediados del siglo XIX a la primera mitad del XX, los retratos de “angelitos” fueron un recurso socorrido por las familias para atravesar el duelo por la pérdida de los más pequeños del hogar; hojear el álbum familiar y mirar de nuevo su rostro inocente, permitía evocar al hijo, hermano, nieto, ahijado…, que no volvería más.
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Museo Regional de Puebla (Murep), ha organizado la exposición fotográfica Angelitos, una mirada al ritual de la muerte niña, la cual revela la forma en que el retrato se erigió como consuelo y esperanza de vida.
El director del Murep, Manuel Melgarejo Pérez, señala que la muestra inaugura la iniciativa “El museo en tu escuela”, para vincularse con el público estudiantil, de ahí que tiene una primera estancia en el plantel de bachillerato del Instituto Washington (av. 13 Poniente 1307, Barrio de Santiago), hasta el 30 de octubre, donde los propios alumnos tienen la oportunidad de explicar a sus pares de otros colegios, en qué consistía esta costumbre funeraria.














