Agencia Portátil
CDMX, 7 de julio.-Toyota anunció el traslado de parte de su producción de la camioneta Tacoma desde su planta en Tijuana, Baja California, hacia Estados Unidos, una decisión que representa un duro golpe para la industria automotriz mexicana y abre incertidumbre sobre los empleos vinculados a esta operación.
La empresa japonesa invertirá alrededor de 3 mil 600 millones de dólares para ampliar su complejo industrial en Texas, donde instalará una nueva línea de producción que absorberá parte de la fabricación que actualmente se realiza en México.
El movimiento encendió alertas en Baja California, donde trabajadores y proveedores temen una reducción de empleos directos e indirectos. La planta de Toyota en Tijuana se convirtió durante años en uno de los principales motores industriales de la región fronteriza.
Aunque Toyota no anunció un cierre inmediato de sus instalaciones mexicanas, el traslado de la producción de Tacoma significa que una parte importante de la actividad manufacturera dejará territorio nacional para concentrarse en Estados Unidos.
La decisión ocurre en un contexto de presión para fortalecer la producción estadounidense y reducir la dependencia de cadenas industriales fuera de ese país. Autoridades de Estados Unidos celebraron la inversión como una victoria para la generación de empleos industriales.
Para México, el anuncio representa un nuevo desafío en la competencia por atraer inversiones automotrices, mientras especialistas advierten que la salida de líneas de producción puede afectar a empresas proveedoras, transportistas y trabajadores que dependen de la cadena de Toyota en Baja California.














