Agencia Portátil
CDMX, 6 de noviembre.-El uso de teléfonos celulares en las escuelas no estará sujeto a operativos de vigilancia ni a sanciones para los alumnos que incumplan las nuevas disposiciones, pues la apuesta de la Secretaría de Educación Pública (SEP) es generar conciencia sobre los riesgos del uso excesivo de dispositivos digitales.
El titular de la dependencia, Mario Delgado Carrillo, afirmó que la regulación comenzó a aplicarse el pasado 3 de noviembre en todo el país por iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con reglas orientadas a reducir la dependencia de las pantallas sin recurrir a medidas coercitivas.
“Con el tema de la regulación en el uso de celulares en los planteles escolares, no esperen que tengamos medidas coercitivas ni que haya supervisores y vigilantes escuela por escuela para ver si un niño trae un celular. Lo que estamos haciendo es que las niñas y los niños tengan conciencia y sean capaces de adaptarse, de separarse de estos dispositivos y evitar generar una adicción”, expresó.
Delgado sostuvo que la disposición fue resultado de una consulta abierta con docentes, especialistas y expertos, además de alcanzar un acuerdo unánime con las autoridades educativas de las 32 entidades federativas, por lo que su aplicación dependerá también de la participación de las comunidades escolares.
La estrategia incluye un decálogo sobre tecnología y uso de pantallas, así como mecanismos para resguardar y controlar los teléfonos dentro de los planteles. El funcionario señaló que las familias podrán tomar decisiones para facilitar el cumplimiento de las reglas, entre ellas dejar los dispositivos de sus hijos en casa.
El secretario de Educación descartó que la medida contemple castigos para quienes no respeten las disposiciones y subrayó que el propósito es modificar hábitos mediante orientación y aprendizaje, no mediante amenazas o sanciones administrativas.
“En la SEP le apostamos a la educación, no a poner sanciones”, aseveró.
Para el nivel medio superior, explicó, serán las propias comunidades educativas las que establezcan acuerdos y reglas comunes, tomando en cuenta que sus estudiantes son adolescentes y jóvenes. En las universidades, en tanto, se espera que los alumnos tengan mayores herramientas para comprender el funcionamiento de las pantallas, los algoritmos y la inteligencia artificial.
Como antecedente, Delgado recordó la eliminación de la comida chatarra en las escuelas, anunciada hace aproximadamente un año y medio, cuando hubo pronósticos de que la medida fracasaría por el arraigo de esos productos. Sin embargo, aseguró que los alimentos fueron retirados de los planteles y que los estudiantes han comenzado a adoptar hábitos de consumo más saludables.














