Enrique Jonguitud/ Agencia Portátil
Ciudad Victoria, 23 de septiembre.- Trabajadores de Correos de México cumplen más de ocho meses bajo protesta en la capital de Tamaulipas, donde mantienen visibles sus reclamos laborales en la sede ubicada en el Palacio Federal, en el primer cuadro de la ciudad.
Los carteles fueron colocados desde mediados de enero en las puertas del inmueble y permanecen como señal de inconformidad por las condiciones en que los empleados realizan sus actividades. Hasta ahora, los trabajadores mantienen sus demandas sin una respuesta que atienda sus principales reclamos.
Aunque el servicio postal continúa activo en Ciudad Victoria, los empleados señalan que trabajan bajo protesta y mantienen la exigencia de mejorar las condiciones para desempeñar sus labores, particularmente las relacionadas con la distribución de correspondencia.
Entre las demandas se encuentra el respeto al contrato colectivo de trabajo, además de la entrega de cascos y uniformes para el personal. También reclaman refacciones para las motocicletas y bicicletas utilizadas durante las tareas de reparto.
“Sin mantenimiento no hay movimiento”, se lee en uno de los carteles colocados en la sede postal, donde los trabajadores también exigen contar con talleres que permitan mantener en condiciones adecuadas las unidades utilizadas para sus recorridos.
Los empleados denuncian además que “el salario no alcanza” y advierten que su integridad física está en riesgo debido a la falta de equipo adecuado para desarrollar sus actividades laborales.
La protesta se mantiene durante la jornada de trabajo, mientras el acceso al público permanece restringido en la sede de Correos de México en Ciudad Victoria. Los empleados continúan con el servicio, pero mantienen expuestos sus reclamos en las instalaciones.
“Solicitamos talleres para motocicletas y bicicletas, la integridad física de nuestros compañeros está en riesgo, y exigimos salarios dignos para todos los trabajadores postales”, se lee en diversos carteles.
Los trabajadores postales de la capital tamaulipeca mantienen así una inconformidad que ya supera los ocho meses, centrada en la falta de equipo, mantenimiento y condiciones laborales que consideran necesarias para realizar sus funciones de manera segura.














