Enrique Jonguitud/ Agencia Portátil
En entrevista, el funcionario expuso que la vigilancia se realiza de manera permanente en 297 puntos distribuidos en distintos municipios de Tamaulipas, donde se efectúan mediciones semanales para verificar las condiciones del agua.
Rebolledo Urcadiz reconoció que pueden registrarse descensos mínimos en los niveles de cloro, principalmente en comunidades pequeñas y algunos municipios; sin embargo, aseguró que estas variaciones no representan un peligro para la salud.
El funcionario seguro que el agua de la llave se puede tomar en los hogares de Tamaulipas y no provocará enfermedades ya que es totalmente potable.
Con estos controles, sostuvo que el agua proveniente de la red pública en Tamaulipas cumple con las condiciones necesarias para su consumo, mientras la vigilancia continúa de manera permanente para detectar cualquier variación.














