Enrique Jonguitud/ Agencia Portátil
Ciudad Victoria, 22 de junio.- Las encuestas que actualmente circulan en redes sociales y medios de comunicación para medir la popularidad de aspirantes a cargos de elección popular se encuentran fuera del alcance de la autoridad electoral, por lo que pueden difundirse sin que exista obligación de revelar su metodología o comprobar la autenticidad de los resultados, advirtió la consejera del Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM), Marcia Laura Garza Robles.
La consejera explicó que el IETAM únicamente puede intervenir cuando inicia formalmente el proceso electoral en la etapa de campañas, momento en el que las empresas dedicadas a realizar encuestas deben registrarse ante la autoridad electoral y presentar la metodología utilizada para la elaboración de sus estudios demoscópicos.
«Solamente se regula y obliga a registrar estas casas encuestadoras y a registrar la metodología exclusivamente en la etapa del proceso electoral, concretamente en las campañas. Todas estas encuestas que vemos antes del inicio del proceso electoral buscan, seguramente, lograr algún posicionamiento para aspirantes que quieren obtener una candidatura, pero todavía están fuera de la regulación electoral», señaló.
Esta condición permite que partidos políticos, grupos de interés o los propios aspirantes difundan sondeos favorables sin transparentar el método de levantamiento, el tamaño de la muestra o el margen de error, lo que dificulta conocer si realmente reflejan el sentir ciudadano o si únicamente forman parte de una estrategia de promoción política.
Garza Robles reconoció que este tipo de publicaciones puede contribuir a generar percepciones equivocadas entre el electorado, sobre todo cuando la información es presentada como un reflejo fiel de la opinión pública sin que exista un sustento técnico verificable.
Indicó que, en la actualidad, las redes sociales se han convertido en el principal vehículo para la difusión de este tipo de contenido, donde con frecuencia los usuarios consumen información sin detenerse a revisar quién la genera, cuáles son sus fuentes o qué intereses existen detrás de su publicación.
«La ciudadanía debe tener una opinión más crítica. Pareciera que como sociedad estamos consumiendo mucha información que se genera en redes sociales y no nos cuestionamos la fuente de esa información ni qué busca: informar, manipular o distorsionar la realidad», expresó la consejera.
Finalmente, hizo un llamado a los ciudadanos a valorar con mayor cuidado las encuestas que se difunden antes del inicio del proceso electoral y a no asumir como definitivos resultados que carecen de supervisión oficial, al subrayar que una sociedad mejor informada fortalece la vida democrática y reduce el impacto de estrategias que buscan influir en la opinión pública mediante datos cuya confiabilidad no puede comprobarse.














