José Saldaña/ Agencia Portátil
Ciudad Victoria, 20 de julio.– Enrique Jonguitud Blanco explora las huellas de una ciudad escrita en poemas a través de su libro “Somos lo que habitamos”, una colección que reúne piezas construidas a partir de un largo proceso creativo iniciado a finales de 2024 y concluido con su escritura final en 2026.
La obra establece un diálogo con una ciudad que guarda memorias en sus calles, edificios y habitantes, donde permanecen espacios marcados por el paso del tiempo, como un cine abandonado durante varias décadas o un centro lleno de casas fantasma que forman parte del paisaje urbano.
El poemario también recorre la vida cotidiana de quienes habitan la ciudad, al nombrar a las personas que transitan en bicicleta, a las familias que se reúnen en los cafés y a los distintos personajes que construyen la identidad de los espacios compartidos.
“Somos lo que habitamos” mantiene además una relación constante entre la naturaleza y el urbanismo, al combinar los frutos de los árboles, los elementos del entorno natural y las celebraciones religiosas con las escenas diarias de quienes viven la ciudad.
El libro está dedicado completamente a la capital de Tamaulipas, donde los poemas, los habitantes y el medio ambiente urbano y natural se convierten en protagonistas de una bitácora literaria que registra símbolos de identidad y memoria colectiva.
El proyecto nació como un ensayo corto inspirado en una premisa del escritor Jorge Luis Borges en su cuento “Tlön, Uqbar, Orbis, Tertius”, particularmente en la idea de un hombre que al desplazarse por una ciudad modifica la perspectiva física de su entorno.
Durante 2025, la obra fue seleccionada para recibir la beca del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA), otorgada en conjunto por la Secretaría de Cultura y el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, lo que permitió fortalecer el desarrollo del proyecto literario.
Posteriormente, “Somos lo que habitamos” fue seleccionado para su publicación como parte de la convocatoria del Programa Editorial Tamaulipas 2026, con lo que el poemario llegará a los lectores en formato físico y digital, completando un ciclo que inició con apoyo cultural y culminará con su difusión pública.
Enrique Jonguitud Blanco señaló que los poemas de ese libro pueden interpretarse no solamente desde una ciudad específica, sino desde cualquier espacio urbano del mundo.














