Enrique Jonguitud/ Agencia Portátil
Buenos Aires.- En el corazón del barrio de San Telmo se encuentra el Parque Lezama, un espacio verde que guarda uno de los relatos más antiguos de Buenos Aires: la posibilidad de que en este sitio haya ocurrido la primera fundación de la ciudad en 1536 por Pedro de Mendoza. Su ubicación sobre una antigua barranca frente al Río de la Plata lo convierte en un lugar único dentro del paisaje urbano porteño.
La historia del parque está ligada a los orígenes de la capital argentina y a las distintas etapas por las que atravesó la zona. Historiadores han señalado que este territorio habría sido el punto donde comenzó la presencia española que dio paso a la construcción de Buenos Aires, convirtiendo al lugar en un símbolo de la memoria histórica de la ciudad.
Antes de convertirse en uno de los paseos más reconocidos de la ciudad, el terreno tuvo diferentes usos a lo largo de los siglos. Durante la época colonial fue aprovechado para actividades productivas y comerciales, mientras que posteriormente funcionó como quinta privada y albergó espacios como depósitos, hornos de ladrillos e instalaciones relacionadas con actividades comerciales de la época. (Buenos Aires Ciudad)
El nombre del parque proviene de Gregorio Lezama, un comerciante que adquirió los terrenos en 1857 y transformó el sitio en un jardín privado con especies exóticas, esculturas y senderos inspirados en diseños europeos. Tras su fallecimiento, su viuda vendió la propiedad al municipio en 1894 con la condición de que fuera convertido en un espacio público y conservara el nombre de la familia.
Actualmente, el Parque Lezama mantiene elementos que reflejan su pasado, entre ellos el Museo Histórico Nacional, instalado en la antigua residencia de Lezama, además de monumentos dedicados a personajes históricos como Pedro de Mendoza, un anfiteatro, miradores y una amplia variedad de árboles que forman parte de su atractivo natural. (turismo.buenosaires.gob.ar)
La relevancia cultural del parque también ha llegado al cine. El lugar está relacionado con la película Parque Lezama, protagonizada por los actores argentinos Luis Brandoni y Eduardo Blanco, una obra que tomó como escenario este tradicional espacio porteño y que refleja la importancia social y humana que tiene el parque como punto de encuentro.
Más de un siglo después de convertirse en espacio público, el Parque Lezama continúa siendo uno de los sitios más representativos de Buenos Aires, donde conviven la historia de la fundación de la ciudad, la arquitectura, la naturaleza y la vida cotidiana de sus habitantes, consolidándose como un punto indispensable para conocer la identidad porteña.
















