Agencia Portátil
Ciudad Victoria, 26 de marzo.-A pesar del aumento de casos de violencia de género, Tamaulipas se encuentra en el fondo de la clasificación nacional al ser uno de los estados con menor número de Centros de Justicia para las Mujeres, al contar únicamente con uno en funcionamiento, en Reynosa.
El rezago coloca a la entidad en una situación de desventaja para atender a víctimas, ya que la falta de infraestructura limita el acceso a servicios especializados, protección legal y acompañamiento institucional para mujeres que enfrentan distintos tipos de violencia.
Tamaulipas comparte esta carencia con otras entidades que también tienen solo un centro especializado, entre ellas Nuevo León, Querétaro, Tlaxcala, Aguascalientes, Baja California Sur, Guanajuato, Tabasco y Veracruz, lo que evidencia una cobertura insuficiente en varias regiones del país.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el Censo de Centros de Justicia para las Mujeres señala que en todo el país existen 74 instalaciones, mientras que en Tamaulipas solo hay una en operación, ubicado en Reynosa.
Esta situación deja al resto del territorio estatal sin la posibilidad de que mujeres víctimas de violencia puedan acudir con facilidad a reclamar justicia, recibir atención psicológica, asesoría jurídica o medidas de protección inmediata.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía presentó los resultados del programa estadístico Centros de Justicia para las Mujeres 2025, el cual permite conocer la capacidad institucional y los servicios disponibles para la atención de víctimas.
Este programa brinda información para el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas enfocadas en la prevención, atención, sanción y eliminación de las violencias cometidas contra las mujeres, sus hijas e hijos menores de edad, con datos a nivel nacional, por entidad federativa y por cada centro.
Entre los incidentes de violencia registrados se incluyen casos de violencia psicológica, violencia física, violencia sexual, violencia económica, violencia patrimonial y violencia a través de terceras personas, lo que refleja la complejidad del problema y la necesidad urgente de ampliar la atención en Tamaulipas.














