Agencia Portátil
16 de febrero de 2026
Cd. Victoria / José Saldaña.- La capital tamaulipeca permanece bajo semáforo rojo en materia hídrica debido a la caída sostenida en la producción del manantial La Peñita, principal fuente de referencia para evaluar el nivel de alerta del sistema de agua potable.
Aunque actualmente el servicio se mantiene estable, el gerente general de COMAPA Victoria, Fernando García Fuentes reconoció que el escenario podría cambiar en los próximos meses si la demanda se incrementa con la llegada de la temporada de calor.
Explicó que el descenso en el caudal del manantial ha sido significativo, al pasar de casi 800 litros por segundo el año pasado a aproximadamente 440 litros por segundo en la actualidad.
“La Peñita ha tenido una reducción importante en su producción, prácticamente a la mitad de lo que se registraba en su mejor momento reciente”, indicó.
Precisó que este comportamiento es el principal indicador que mantiene activada la alerta roja, ya que el semáforo busca anticipar escenarios críticos y no reaccionar cuando el problema ya esté presente.
Actualmente, el sistema hidráulico de la ciudad dispone de alrededor de mil 580 litros por segundo, considerando el aporte de la presa, el manantial y los pozos urbanos; sin embargo, el nivel considerado óptimo para garantizar la operación sin riesgos supera los mil 700 litros por segundo.
García Fuentes señaló que las temperaturas moderadas han contribuido a mantener controlado el consumo, lo que ha evitado afectaciones en el servicio hasta ahora. No obstante, advirtió que el panorama podría modificarse rápidamente.
“Cuando llegue la demanda fuerte y si la producción continúa bajando, tendremos que tomar medidas adicionales”, sostuvo.
Entre las acciones que podrían implementarse se encuentra el regreso de los tandeos, posibilidad que no tiene una fecha definida, aunque podría evaluarse entre abril y mayo dependiendo del comportamiento del consumo.
“Nada está escrito, pero podría ser para esos meses si las condiciones lo requieren”, comentó.
El semáforo rojo no implica por ahora cortes programados, pero sí representa una señal técnica de alerta ante la disminución del caudal disponible, particularmente en la fuente que marca el ritmo del sistema de abastecimiento.
Indicó que la estrategia preventiva busca evitar escenarios críticos como los vividos en años anteriores, cuando la ciudad enfrentó reducciones severas en el suministro.














