Agencia Portátil
Ciudad Victoria, 5 diciembre.-Diputados de Movimiento Ciudadano presentaron una iniciativa de reforma para hacer obligatorios los debates entre los candidatos a las presidencias municipales en Tamaulipas, con el argumento de fortalecer la democracia local.
La propuesta fue impulsada por los legisladores Mayra Benavides Villafranca y Juan Carlos Zertuche, quienes plantearon modificar el artículo 259 de la Ley Electoral para imponer la celebración de al menos un debate entre quienes compitan por las alcaldías.
El proyecto de decreto establece que los debates deberán regirse por reglas uniformes que eviten favoritismos, sesgos de moderación o ventajas indebidas para candidaturas con mayores recursos, bajo el principio de que la equidad es condición indispensable para su utilidad.
De acuerdo con la iniciativa, el Instituto Electoral de Tamaulipas sería el responsable de organizar los debates, mientras que los Consejos Distritales y Municipales definirían reglas, fechas y sedes, todo bajo lineamientos de imparcialidad, equidad y máxima publicidad.
Además, la reforma mantiene los dos debates obligatorios para la elección de gubernatura y establece un debate formal para las candidaturas a diputaciones, con lo cual se busca cerrar la puerta a campañas locales sin confrontación real de ideas.
Los autores de la propuesta sostienen que la democracia municipal no falla por falta de votantes, sino por falta de información, lo que limita la capacidad del ciudadano para emitir un voto razonado.
Afirman que en un territorio con problemas de inseguridad, corrupción, rezago social y servicios públicos deficientes, resulta absurdo permitir que los aspirantes compitan sin exhibir preparación, visión y capacidad de respuesta ante estos retos.
Recordaron que en entidades como Jalisco y Ciudad de México los debates locales ya son parte de la vida electoral y han elevado el interés ciudadano y la transparencia en las campañas, mientras que en Tamaulipas el municipio transita sus elecciones sin ese mecanismo, lo que facilita campañas basadas en la imagen y no en soluciones, un vacío que —advierten— debe cerrarse para reconstruir la confianza pública y combatir el abstencionismo.














