Enrique Jonguitud/ Agencia Portátil
Ciudad Victoria, 6 de octubre.-La senadora de Tamaulipas, Imelda Sanmiguel Sánchez, del Partido Acción Nacional (PAN) calificó la reforma a la Ley de Amparo como un golpe directo a los derechos de los ciudadanos, porque la medida, dijo, deja a la población indefensa y limita las suspensiones, afectando a comunidades, víctimas y grupos vulnerables.
La legisladora afirmó que la reforma «deja al ciudadano indefenso, quita el interés legítimo y limita las suspensiones. Lo que significa que comunidades, víctimas y grupos vulnerables ya no podrán frenar abusos del poder».
En sus intervenciones ante el pleno, Sanmiguel Sánchez criticó duramente a los legisladores de Morena. «ustedes son los más corruptos de nuestro país. El amparo es para proteger al ciudadano de abusos, no para cuidar que las acciones mal hechas, abusivas, corruptas o negligentes del gobierno para que eviten ser atacadas», señaló.
La senadora agregó que la reforma beneficia al gobierno a costa de los derechos de la población. «resulta afectada porque en lugar de blindar los derechos de la gente ante el abuso del poder, en lugar de querer corregir el rumbo, prefieren blindar al gobierno para que pueda abusar de los ciudadanos con tal impunidad», expresó.
Imelda Sanmiguel advirtió que la nueva legislación dejará desprotegidos a los grupos más vulnerables. «Cómo es posible que un gobierno que se dice y se jacta de izquierda les quiera arrebatar a los grupos más sensibles, a la gente más vulnerable, la facilidad de defenderse de los actos de gobierno».
La senadora calificó la situación como un retroceso grave en materia de derechos humanos. «Esto no es justicia, es autoritarismo», denunció.
El pronunciamiento de Sanmiguel Sánchez se suma a la serie de críticas de opositores que consideran que la reforma debilita los mecanismos de control sobre el poder público y limita la capacidad de la ciudadanía para frenar abusos.
La legisladora insistió en que es fundamental proteger los derechos de las personas más afectadas. «hacer esto, es una vergüenza», concluyó, dirigiéndose a los responsables de la reforma.














