Agencia Portátil
México alzó la voz este martes en un enérgico pronunciamiento, exigiendo justicia para los migrantes que han sufrido abusos en la frontera sur del país, particularmente en la región colindante con Guatemala.
Organizaciones civiles y autoridades locales han denunciado un aumento en los casos de violencia, detenciones arbitrarias y violaciones a los derechos humanos en los últimos meses.
El gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, emitió un comunicado oficial donde solicita a las autoridades competentes una investigación exhaustiva y transparente.
Según el documento, se han documentado al menos 47 incidentes graves desde enero de 2025, incluyendo agresiones físicas y extorsión por parte de grupos criminales y, en algunos casos, de agentes migratorios.
Organizaciones no gubernamentales como Sin Fronteras y el Colectivo Migrante han reportado que los abusos no solo afectan a migrantes centroamericanos, sino también a personas provenientes de Haití, Venezuela y Cuba.
Estas agrupaciones señalan que la militarización de la frontera ha exacerbado la vulnerabilidad de estas poblaciones, quienes enfrentan condiciones precarias en su tránsito hacia el norte.
El Instituto Nacional de Migración (INM) ha sido puesto bajo escrutinio, ya que algunos de sus agentes han sido señalados por presunta complicidad con redes de tráfico humano.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha iniciado una investigación paralela para determinar el grado de responsabilidad de las instituciones gubernamentales en estos hechos.
Por su parte, el gobierno de Guatemala expresó su preocupación y anunció que colaborará con México para esclarecer los incidentes.
En una declaración conjunta, ambos países se comprometieron a reforzar la seguridad en la zona fronteriza, pero también a garantizar el respeto a los derechos de los migrantes, conforme a los tratados internacionales.
La sociedad civil mexicana ha convocado a manifestaciones en Chiapas y Ciudad de México para exigir un cambio en las políticas migratorias.
Activistas argumentan que la actual estrategia de contención no solo es ineficaz, sino que fomenta la violencia y la criminalización de los migrantes, quienes huyen de condiciones extremas en sus países de origen.
En respuesta, el presidente de México anunció la creación de un grupo especial de trabajo que supervisará las operaciones en la frontera sur.
Este grupo incluirá a representantes de la CNDH, el INM y organismos internacionales como la ONU, con el objetivo de diseñar un plan integral que combine seguridad y protección de derechos humanos
La comunidad internacional, incluyendo la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA), ha instado a México a priorizar la protección de los migrantes y a sancionar a los responsables de los abusos. Mientras tanto, la presión crece para que el país adopte medidas concretas que eviten la repetición de estos episodios y garanticen un trato digno a quienes cruzan su territorio.














