Agencia Portátil (Información de Prensa Unicef)
ROMA/NUEVA YORK, 12 de mayo de 2025 – La población de la Franja de Gaza corre peligro de padecer una situación de hambruna debido al recrudecimiento de los combates, el cierre de los pasos fronterizos y una escasez de alimentos que alcanza niveles peligrosos. El hambre y la malnutrición se han agravado considerablemente desde que el 2 de marzo se bloqueara la entrada de toda la ayuda, con el resultado de que es posible que se pierdan los notables avances humanitarios logrados durante el alto al fuego de principios de este año.
Según el informe sobre la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), publicado hoy, 470.000 personas se enfrentan en Gaza a una hambruna catastrófica (fase 5 del CIF) y toda la población sufre inseguridad alimentaria aguda. El informe también prevé que 71.000 niños y niñas y más de 17.000 madres van a necesitar tratamiento urgente para evitar la desnutrición aguda. A principios de 2025, las agencias estimaban en 60.000 el número de niños y niñas que necesitarían tratamiento.
“Las familias de Gaza se mueren de hambre mientras los alimentos que necesitan están varados en la frontera. No podemos distribuirlos debido a la reanudación del conflicto y a la prohibición total de la entrega de ayuda humanitaria impuesta a principios de marzo”, ha declarado Cindy McCain, Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas. “Es imperativo que la comunidad internacional actúe con urgencia para que la ayuda vuelva a llegar a Gaza. Si esperamos a que se confirme la hambruna será demasiado tarde para muchas personas”.
El informe de la CIF sobre Gaza prevé que la reanudación de las operaciones militares, el bloqueo total que está en marcha actualmente y la alarmante falta de suministros necesarios para la supervivencia lleven a que la inseguridad alimentaria, la desnutrición aguda y los niveles de mortalidad superen los umbrales de hambruna en los próximos meses.
La gran mayoría de los niños y niñas de Gaza se enfrentan a una privación extrema de alimentos, según confirman 17 organismos de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales (ONG) en el informe de la CIF. A ello se suma la grave limitación del acceso a los servicios de salud y la escasez crítica de agua potable y saneamiento, por lo que se teme que se produzca un rápido aumento de la malnutrición aguda en las gobernaciones de Gaza del Norte, Gaza y Rafah.














