Agencia Portátil
GAZA, 7 de enero 2024.-La escalada de las hostilidades en la Franja de Gaza está teniendo un impacto catastrófico en los niños y las familias.
Los niños están muriendo a un ritmo alarmante: según informes, más de 5.000 han muerto y miles más han resultado heridos.
Además, se calcula que en la Franja de Gaza hay más de 1,7 millones de personas desplazadas, de las cuales más de la mitad son niños.
La población carece de agua, alimentos, combustible y medicinas. El conflicto ha dañado sus hogares y ha destrozado familias enteras.
En todas las guerras, son los niños y niñas los que más sufren.
Incluso las guerras tienen reglas. Ningún niño debería ser privado de los servicios esenciales ni quedarse fuera de la cobertura de la ayuda humanitaria. Ningún niño debería ser tomado como rehén ni sufrir ningún tipo de abuso en los conflictos armados.
Los hospitales y las escuelas deben ser protegidas de los bombardeos y, de conformidad con el derecho internacional humanitario, no deben utilizarse con fines militares.
El costo de la escalada de la violencia para los niños y sus comunidades se sentirá en las futuras generaciones.














