Agencia Portátil
ARABIA SAUDITA, 6 de enero.-La provincia de Medina, situada en el noroeste de Arabia Saudí, ha sido el escenario exclusivo de esta larga especial de 414 kilómetros, que desde el principio ha planteado verdaderas dificultades a los pilotos y equipos del Dakar.
Al salir de AlUla, el tramo de slalom entre los cañones se disputó sobre arena, pero el terreno se volvió rápidamente más técnico.
Varios motoristas han caído víctimas de las rocas, entre ellos el ganador del prólogo Tosha Schareina, que se encontraba entre los favoritos con su moto, pero no así el ganador de hoy Ross Branch o incluso el siempre sorprendente Mason Klein (véase La actuación del día).
En el suelo volcánico de la segunda parte de la etapa, los grandes favoritos como Nasser Al Attiyah y Sébastien Loeb sufrieron, pero Guillaume de Mevius ha podido demostrar su madurez y ha acabado dominando a Carlos Sainz en particular en lo que ha sido un día realmente demoledor.
LO ESENCIAL
Lo más importante en una carrera de motos es no caerse, independientemente de las rocas y piedras de todos los tamaños con las que vayan encontrándose los pilotos.
Y esta mañana, esta regla de oro no ha sido respetada por el experimentado Joachim Rodrigues, que sufrió una fuerte caída que le obligó a retirarse en el kilómetro 82, ni por el prometedor Tosha Schareina, cuyo tercer Dakar ha quedado interrumpido en el kilómetro 240 con un brazo roto.
El primero en dar una victoria de etapa al fabricante indio Hero en 2022 fue ‘J-Rod’.
Y el día de su prematuro abandono, ha sido su compañero Ross Branch quien finalmente ha marcado el mejor tiempo, por cuarta vez en su carrera en el Dakar.
Piloto de líneas aéreas, el botsuanés también ha despegado en la clasificación general ampliando su ventaja sobre el ganador del Dakar 2020, Ricky Brabec, con casi 12 minutos de diferencia, así como sobre Mason Klein, que ha sido impresionantemente audaz al optar por «ir abriendo rastro» y quedarse solo al frente durante toda la especial.
Caso distinto ha sido el del brasileño, que ha superado a todos sus rivales en quads, incluido Alexandre Giroud, que se ha encontrado en el inusual papel de perseguidor tras abandonar durante más de media hora por un problema mecánico.
Mientras Ross Branch iba ganando estatura en el camino hacia Al Henakiyah, Guillaume de Mevius ha experimentado un auténtico estirón a los mandos del Toyota Hilux que pilotaba por segunda vez en competición tras el Rallye du Maroc.
El joven belga, que relativizó sus resultados al ganar su primera T3 en 2022, podrá ahora hacer comparaciones con su padre Grégoire, que tuvo que esperar hasta su cuarta participación para ganar las tres etapas que tiene en su palmarés.