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México, 28 de octubre.- En Nahuas de Chicontepec, Veracruz, colocaron un altar de muertos y recrean el Xantolo en el Museo Nacional de Antropología en donde invitan a todos para ver su creación.
Cada 31 de octubre, antes de que los rayos del sol alumbren el día, la gente de Acatitla, comunidad nahua del municipio de Chicontepec, en la Huasteca veracruzana, dispone sus pasos hacia el panteón. En la penumbra, iluminada con la luz de las velas que llevan consigo, desprenden de sus sahumerios el aroma del incienso y los músicos tradicionales tocan sones para la ocasión; alrededor de las tumbas rezan para invocar a sus difuntos.
Desde el lugar de descanso de las almas y guiados por los especialistas rituales, los deudos trazan un camino de pétalos de cempasúchil hasta los hogares, donde han dispuesto los altares en honor a sus fallecidos. La puerta principal de la casa se deja abierta, pues se cree que las almas entran por ahí; en las viviendas se reza y sobre el altar se colocan las primeras ofrendas: café, chocolate, pan y agua.
Como desde hace más de 30 años, a finales de octubre, el Museo Nacional de Antropología (MNA) presenta una ofrenda de muertos de un grupo indígena específico. En esta ocasión toca a la comunidad nahua de Acatitla compartir sus creencias y prácticas en torno a esta celebración, la cual, en la región Huasteca, se denomina Xantolo (Todos los Santos, en español).














