Agencia Portátil
El Vaticano, 2 de noviembre.-El Papa Francisco llamó hoy al mundo a combatir «coordinadamente» la lucha contra la crisis medioambiental y animó a los países más ricos a liderarla y saldar «la deuda ecológica» con los más pobres, en un mensaje a la Cumbre de Naciones Unidas para el Cambio Climático en Glasgow (COP26).
«Lamentablemente debemos constatar amargamente que estamos lejos de alcanzar los objetivos deseados para combatir el cambio climático y debemos decirlo honestamente: ¡No podemos permitírnoslo!», urgió en un mensaje leído por su secretario de Estado, Pietro Parolin.
Esta se debe a «los desequilibrios comerciales» entre ricos y pobres y ha implicado consecuencias en el ámbito medioambiental a causa del uso desproporcionado de sus recursos naturales de un mismo país o por parte de terceros. «No podemos negarlo», apostilló.
Y junto a la deuda ecológica, Francisco también abordó la cuestión de la deuda externa, contraída por los Estados con entidades extranjeras, «cuya presión obstaculiza a menudo el desarrollo de los pueblos».
«La pospandemia puede y debe empezar teniendo en cuenta todos estos aspectos, vinculados también al inicio de atentos procedimientos negociados de condono de la deuda externa asociada a una estructuración económica más sostenible y justa, dirigida a afrontar la emergencia climática», propuso.
«Es necesario que los países desarrollados contribuyan a resolver la deuda ecológica limitando de forma importante el consumo de energía no renovable y aportando recursos a los países más necesitados para promover políticas y programas de desarrollo sostenible», dijo Francisco, parafraseando su encíclica.
Porque la herida provocada por la crisis medioambiental, junto a la pandemia del coronavirus, «son comparables a las de un conflicto global».
«Así, como al final de la Segunda Guerra Mundial, es necesario que toda la comunidad internacional ponga como prioridad la adopción de acciones colegiadas, solidarias y de largo plazo», apuntó.
Por último reivindicó que «no hay tiempo que esperar» porque la crisis climática ya causa sufrimiento entre la población, con mención especial a los niños, y adelantó que «en el breve futuro los migrantes ambientales serán más que los que huyen de conflictos».
«Hay que actuar con urgencia, valentía y responsabilidad», emplazó el Papa, que reconoció que le habría gustado acudir en persona a Glasgow pero «no ha sido posible».














