Agencia Portátil
Madrid, 29 de septiembre. – Tras 10 días de erupción, la lava del volcán de La Palma llegó al mar la noche del martes y se ha precipitado desde un acantilado de cerca de 100 metros de altura.
El contacto de la lava con el mar ha creado emanación de humo, que se desplaza al interior de la isla o sale al mar en función de cómo sople el viento.
El Instituto Español de Oceanografía ha detallado que “se está generando un impresionante depósito de lava más de 50 metros de altura”.
Poco antes de las diez de la noche del martes, el Instituto Volcanológico de Canarias había informado de que la lavaya había cruzado la carretera de la costa, situada junto a la Montaña de Todoque, de unos 320 metros de altura, en el municipio de Tazacorte.
La distancia que separa la carretera de la costa es de alrededor de un kilómetro.
Este era el último gran obstáculo al que se enfrentaba el flujo de lava antes de llegar al mar.
El camino de la lava hacia el mar, un destructor viaje de 10 días de unos 50 millones de metros cúbicos de magma, ha sido impredecible.














