Arturo Vázquez/ Agencia Portátil
Ciudad Victoria, 23 de mayo.-La iglesia de San Francisco ubicada en la Villa de Güémez es una joya arquitectónica del siglo 18 que, lamentablemente, se encuentra deteriorada y descuidada por las autoridades.
El histórico inmueble tiene un fuerte lazo con la historia y cultura de Tamaulipas: fue el centro religioso principal desde que las casas de la población eran jacales compuestos por horcones y cañas embarradas, hace ya dos siglos. Está dedicada a San Francisco de Asís.
La iglesia junto con el pueblo fueron advocados a San Francisco por orden del Virrey Juan Francisco de Güemez Horcasitas Aguayo, primer conde de Revillagigedo en tiempos que José de Escandón, Conde de Sierra Gorda cuando se fundó el primero de enero de 1746.
Por eso que el historiador y profesor de la Universidad Autónoma de Tamaulipas Octavio Herrera Pérez hizo un reclamo a las autoridades responsables de la conservación del patrimonio histórico.
Pues su fachada, y algunas figuras religiosas que resguarda en su interior, se encuentran en mal estado de conservación.
“Es una iglesia excepcional en la región de la cuenca central Tamaulipeca, algo que hace especial su arquitectura es el campanario integrado a su fachada, típica de las misiones en tiempos del Nuevo Santander”, dijo el historiador.
“Se hace un llamado a la sociedad interesada en la cultura e historia y a las autoridades estatales que tomen en cuenta estas joyas coloniales para su restauración”, insistió
El Instituto Nacional de Antropología e Historia no aclara si pronto habrá inversión para conservar este inmueble pero se espera pronto se puedan salvar estas maravilla de la historia del Noreste.
Lo anterior es de relevancia pues la Iglesia de San Francisco es parte de la identidad tamaulipeca que además genera turismo con edificios dignos de ser visitados en cualquier época del año.
Parte de la información y fotografías: Facebook de Octavio Herrera
















