Enrique Jonguitud/ Agencia Portátil
Ciudad Victoria, 2 de noviembre.- Mientras el calendario ambiental marca el 1 de noviembre como el Día Mundial de la Ecología, en Tamaulipas la fecha pasó prácticamente desapercibida, pese a que el estado cuenta con una extensa riqueza natural y alrededor de un millón de hectáreas bajo alguna figura de protección ambiental.
La entidad dispone de 14 Áreas Naturales Protegidas distribuidas en distintos municipios, con ecosistemas que van desde bosques de niebla y zonas montañosas hasta humedales, lagunas costeras y espacios de conservación urbana. Sin embargo, la conmemoración no tuvo una presencia relevante en la agenda pública estatal.
Entre los espacios más representativos se encuentra la Reserva de la Biósfera El Cielo, reconocida por sus bosques de niebla y diversidad de especies, así como la Sierra de Tamaulipas, donde conviven selvas bajas, matorrales y bosques de pino-encino. Ambas zonas forman parte de las áreas federales destinadas a conservar la biodiversidad.
También destacan la Laguna Madre y el Delta del Río Bravo, un extenso sistema de humedales costeros fundamental para las aves migratorias y distintas especies marinas, además del Santuario Playa de Rancho Nuevo, donde se protege uno de los principales sitios de anidación de la tortuga lora.
A nivel estatal existen seis zonas protegidas, entre ellas Altas Cumbres, en las inmediaciones de Ciudad Victoria; el Monumento Natural Bernal de Horcasitas, en González; el Parque Estatal El Refugio, y las zonas de conservación de Parras de la Fuente y el arroyo El Saucito.
En el ámbito municipal también hay espacios destinados a preservar los ecosistemas, como La Vega Escondida, en Tampico; el Parque Urbano Laguna Escondida, en Reynosa; el Parque Ecológico El Laguito y el área de conservación de Nuevo Laredo, cercana al Río Bravo.
El Día Mundial de la Ecología busca recordar la importancia de mantener una relación equilibrada entre las actividades humanas y la naturaleza, además de reconocer el trabajo científico dedicado al estudio de los ecosistemas y la protección de la biodiversidad. La fecha también representa un llamado a atender problemas como la pérdida de hábitats, la contaminación y el deterioro ambiental.
Pese a la riqueza natural de Tamaulipas y a la superficie que se encuentra bajo protección, la jornada del 1 de noviembre no consiguió llamar la atención pública en el estado, dejando en segundo plano una fecha que busca generar conciencia sobre la conservación de los recursos naturales.














