Agencia Portátil
Atlanta, 13 de julio.-La selección argentina disputará la semifinal del Mundial frente a Inglaterra con la camiseta alternativa azul y negra, una decisión cargada de simbolismo que remite a uno de los capítulos más memorables de la historia del fútbol. Será la primera ocasión en que el equipo dirigido por Lionel Scaloni utilice la indumentaria suplente en una semifinal de una Copa del Mundo.
La elección de la casaca no pasó desapercibida entre los aficionados, ya que reproduce el diseño utilizado por la Albiceleste el 22 de junio de 1986, cuando derrotó 2-1 a Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México. Aquel encuentro quedó grabado para siempre en la memoria del deporte por la extraordinaria actuación de Diego Armando Maradona.
En el estadio Azteca, el capitán argentino abrió el marcador con el célebre gol conocido como la “Mano de Dios”, una acción que desató polémica mundial al convertir con la mano sin que el árbitro invalidara la jugada. Apenas unos minutos después, Maradona escribió otra página inmortal al marcar el llamado “Gol del Siglo”.
En esa segunda anotación, el astro argentino tomó el balón en su propio campo, dejó atrás a varios futbolistas ingleses con una carrera extraordinaria y eludió al arquero Peter Shilton antes de enviar la pelota al fondo de la red. La conquista es considerada por especialistas y aficionados como uno de los mejores goles en la historia de los Mundiales.
Aquella victoria tuvo además una enorme carga emocional por el contexto histórico entre ambos países, apenas cuatro años después de la Guerra de las Malvinas. El triunfo argentino trascendió lo deportivo y se convirtió en un símbolo para millones de seguidores de la Albiceleste.
La camiseta utilizada ese día también adquirió un lugar especial en la historia. La tradicional casaca azul fue conseguida y adaptada pocas horas antes del partido, con escudos y números colocados especialmente para ese compromiso. Combinada con pantalones negros, dio origen a una de las imágenes más icónicas del fútbol mundial.
Cuarenta años después de aquella inolvidable tarde en México, la selección argentina volverá a enfrentar a Inglaterra vistiendo una indumentaria prácticamente idéntica, en un duelo que vuelve a despertar la expectativa de los aficionados y revive el recuerdo de una de las mayores exhibiciones individuales en la historia de los Mundiales.
Con Lionel Scaloni en el banquillo y una nueva generación de futbolistas, Argentina buscará escribir otro capítulo frente al mismo rival que quedó marcado para siempre por las hazañas de Diego Armando Maradona. El uniforme azul y negro representa un homenaje a aquella epopeya de 1986 y alimenta la ilusión de repetir una noche inolvidable en la máxima cita del fútbol mundial.














