Agencia Portátil
Ciudad de México, 22 de mayo – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha expresado su firme rechazo y preocupación ante la reciente aprobación en la Cámara de Representantes de Estados Unidos de un impuesto del 3.5% sobre las remesas enviadas por personas extranjeras sin ciudadanía ni residencia permanente legal. Aunque la propuesta original contemplaba un gravamen del 5%, la reducción a 3.5% no ha aplacado la postura del gobierno mexicano.
En declaraciones recientes, la presidenta Sheinbaum calificó la medida como «inaceptable» y «una injusticia». Argumentó que esta iniciativa resultaría en una doble tributación, ya que los mexicanos que residen en Estados Unidos ya contribuyen con impuestos en ese país. «Es el impuesto a los que tienen menos», enfatizó la mandataria, reiterando su compromiso con la defensa de los migrantes mexicanos.
El gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, ha manifestado que buscará la «más fuerte defensa política y legal» contra esta propuesta. Se ha señalado que la medida es discriminatoria y contraviene acuerdos bilaterales, insistiendo en que no debería existir ningún gravamen a las remesas.
Implicaciones para México
Para México, la imposición de este impuesto tendría un impacto significativo. Las remesas constituyen una de las principales fuentes de divisas para el país, superando los 63 mil millones de dólares en 2024, provenientes en su mayoría de Estados Unidos. La reducción en el monto que llega a los hogares mexicanos podría afectar directamente la economía de millones de familias que dependen de estos envíos.
La medida, que aún debe ser ratificada por el Senado estadounidense, ha generado una gran preocupación en el gobierno mexicano, que ya está coordinando esfuerzos con otros países afectados y con legisladores en Estados Unidos para buscar alternativas y frenar su avance.
Compromiso de la Presidenta Sheinbaum
Desde el inicio de su administración, la presidenta Sheinbaum ha priorizado el bienestar de los migrantes mexicanos y ha reiterado su apoyo incondicional a las familias que dependen de las remesas. Su postura frente a este impuesto refleja la determinación de su gobierno de proteger los derechos y el patrimonio de los connacionales en el extranjero.
El gobierno mexicano continuará informando sobre los avances en esta materia y las acciones que se emprenderán para mitigar el impacto de esta medida.














