Agencia Portátil
CDMX, 3 de julio.-Real de Catorce, el pueblo donde se detuvo el tiempo; situado al norte del Estado de San Luis Potosí, a tres mil metros sobre el nivel del mar, este pueblo mágico tiene su propio “túnel del tiempo”, y atravesarlo equivale a entrar al siglo 18.
En sus calles de piedra, persisten las leyendas de fantasmas “célebres” y de sucesos sobrenaturales, como si el pueblo perteneciera a un universo mágico y misterioso.
Es un sitio que incluso cuenta con su propio “pueblo fantasma”, ubicado a unos minutos de Real Catorce, donde la minería tuvo su esplendor en el pasado, herencia que no se olvida.
Fundado en 1772, fue una población minera y actualmente turística ubicada en el corazón de la sierra de Catorce. El nombre fue tomado de la palabra Real, por sus minas de plata, y de catorce ladrones que se escondieron en este lugar.
Qué ver en Real de Catorce
Para sentir esa atmósfera tan característica de Real de Catorce tienes que sentarte en algunas de las bancas del tranquilo jardín de la Plaza Hidalgo con su quiosco de hierro labrado y rodeada de una serie de comercios que también resulta interesante explorarlos.
Puedes visitar la antigua Casa de la Moneda que data de fines del siglo XIX y que actualmente es la Casa de la Cultura. En su interior cuenta con varias salas en donde hay una exhibición de monedas, fotografías, pinturas y arte huichol.
La Capilla de Guadalupe con un conjunto de murales religiosos, también resulta un punto que no debes de perderte.
A lo largo del pueblo hay varias tiendas, galerías y locales donde se venden las artesanías más representativas de la región, destacando las coloridas piezas elaboradas por los huicholes. También se pueden adquirir artesanías hechas con rocas semipreciosas que contienen pirita, cuarzo y cobre.
No te pueder perder el destino de Real de Catorce, el pueblo donde se detuvo el tiempo.
















